Arquitectura negra y Alcorlo: pueblos abandonados de Guadalajara Ruta en coche por los pueblos abandonados de Guadalajara: arquitectura negra, Umbralejo y el embalse de Alcorlo. Mapa, distancias, tiempos y coste de combustible. Despoblado.de Fraguas Fraguas es una entrada discreta a la Sierra Norte. El pueblo se organiza en una ladera, con casas de pizarra y tejados a dos aguas que parecen fundidos con el terreno. La pista de acceso tiene tramos estrechos; si llueve, es mejor aparcar abajo y subir andando. Fraguas Alcorlo Alcorlo no se visita: se mira. El pueblo viejo quedó bajo las aguas del embalse y solo aparece cuando el nivel baja. La parada es el mirador sobre la presa y el valle inundado, uno de los paisajes más rotundos de la ruta y el mejor ejemplo de cómo el agua puede borrar un núcleo entero. Alcorlo El Vado El Vado conserva el aspecto de pueblo de montaña: calles estrechas, muros de pizarra, balcones de madera y una iglesia pequeña. Está muy deshabitado, pero algunas casas mantienen la estructura y el conjunto es uno de los más fotogénicos de la arquitectura negra. El Vado La Vereda La Vereda aparece en un alto, entre robles y prados. El acceso combina asfalto y pista, con curvas y poca visibilidad. El pueblo es pequeño y está en ruina avanzada; su interés está en la posición y en los muros de piedra seca que ordenan el paisaje. La Vereda Sacedoncillo Sacedoncillo queda cerca de El Vado, en una zona de transición entre el valle y la meseta. Conserva varias casas y una iglesia sin culto. Es una parada breve, útil para comparar la pizarra de la sierra con la piedra caliza de los pueblos más bajos. Sacedoncillo Umbralejo Umbralejo es la parada estrella. Rehabilitado dentro del programa de recuperación de pueblos abandonados, hoy funciona como centro de educación ambiental. Las casas tienen tejado, las calles están limpias y hay paneles que explican la historia del lugar. Es el contrapunto perfecto a las ruinas de las paradas anteriores. Umbralejo Villacadima Villacadima se levanta a más de 1.300 metros, en el corazón de la arquitectura negra. La iglesia románica y las casas de pizarra forman un conjunto de una belleza austera, con hayedos y robledales alrededor. En invierno el pueblo puede quedar aislado por la nieve. Villacadima Arquitectura negra