Sobrepuerto y Garcipollera: pueblos abandonados de Huesca Ruta en coche por los pueblos abandonados de Huesca: Garcipollera, Búbal y Sobrepuerto. Mapa, distancias, tiempos, coste de combustible y fichas de cada pueblo. Despoblado.de Acín Primera parada de la Garcipollera. Acín conserva el trazado de calle única, muros de piedra y varias casas sin tejado. El valle se repobló con pinos después de las expropiaciones, así que el pueblo aparece rodeado de un bosque que no existía cuando tenía vecinos. Acín Larrosa A pocos minutos de Acín, Larrosa mira al fondo del valle desde una ladera. Es una parada corta: la iglesia y el caserío en ruinas se leen mejor desde la carretera que desde dentro, porque el acceso a algunas fincas está cerrado. Larrosa Yosa de Garcipollera Yosa queda en la cabecera del valle, donde la pista empieza a ganar altura. El conjunto de tejados caídos y balcones de madera es uno de los más fotografiados de la zona. Aquí se entiende la escala del abandono: pocas casas, mucha distancia hasta el siguiente núcleo habitado. Yosa de Garcipollera Cenarbe Cenarbe se asoma al valle desde una terraza natural, a más de mil metros. La pista de acceso es estrecha y tiene Curvas; conviene subir despacio y no invadir los apartaderos. Desde el pueblo, la vista alcanza la Garcipollera y las cumbres que separan el valle del río Aragón. Cenarbe Búbal Búbal es la parada más conocida y la que mejor explica el ciclo completo: pueblo expropiado por el embalse, cerrado durante décadas y hoy rehabilitado como albergue y centro de interpretación. Merece la pena bajar hasta la orilla y leer los paneles antes de seguir. Búbal Saqués Saqués queda por encima del embalse, en una ladera de pastos y robles. El acceso es una pista corta pero con pendiente; si el firme está mojado, es mejor dejar el coche en la entrada y subir andando. Las vistas sobre el agua y la presa justifican la parada. Saqués Otal Otal es la puerta de Sobrepuerto. El pueblo conserva varias casas altas, calles empedradas y una iglesia sin cubierta. Desde aquí sale la pista que sube hacia Ainielle; el paisaje cambia por completo: menos árboles, más pasto y silencio. Otal Ainielle Ainielle no tiene acceso en coche. Se llega andando desde Otal o desde el puente de Olvín, en una excursión de ida y vuelta de dos a tres horas. Es la parada más exigente y la que más recuerda que estos pueblos no son un decorado: están a varias horas de cualquier carretera asfaltada. Ainielle Sobrepuerto y Garcipollera